Zanjadoras

Las zanjas se usan para meter tuberías o, en caminos más rurales, actuar a modo de alcantarillado. Esto evita que se encharque la carretera cuando llueve mucho. También son utilizadas para colocar cables eléctricos, fibra óptica, oleoductos, gaseoductos y líneas de alcantarillado en los caminos.

El manejo de este tipo de maquinaria es sencillo y parecido al de un tractor, por lo que puede ser conducido por un solo operario.

Con respecto al tipo de trabajo que realizan, hay zanjadoras capaces de excavar trincheras con una profundidad de 4 metros y una anchura de entre 40 centímetros y un metro y medio. No obstante, estas máquinas ofrecen soluciones técnicas y tecnología avanzada y adecuada para resolver cualquier problema en la excavación.

Además de por las palas, las zanjadoras están formadas por un motor que dirige una hilera de cangilones metálicos que son los encargados de, tras pasar por un botalón telescópico, cavar las zanjas con una velocidad aproximada de dos metros y medio por minuto y de forma longitudinal.

El mercado ofrece diferentes tamaños de máquinas. Las más pequeñas tienen cangilones en forma de rosarios, que van montados sobre los carriles y excavan un máximo de 90 centímetros, mientras que las más grandes pueden llegar a 3 metros de diámetro y 5 de profundidad.

Para poder deshacerse de la tierra movida, el rosario está inclinado, un aspecto que también le posibilita hacer cortes verticales. Así, lo extraído puede ser descargado sobre la orilla de la zanja de forma automática lo que resulta más cómodo, si se necesitara para un uso posterior. Si no es así, la tierra puede echarse directamente sobre camiones de transporte, usando también el rosario.

Según el terreno sobre el que se vaya a trabajar, las zanjadoras se pueden dividir en cuatro tipos:

- Rueda de cazos (bucketwheel): capaces de triturar el terreno pedregoso.

- Rueda dentada (rocksaw): compuesta por una rueda de metal dentada.

- Piñones (rock hawg): proporciona el mayor rendimiento de todas.

- Motosierra (chainsaw)